Una sola frase define su situación: se encuentra encima del mar. Este pequeño hotel, enclavado junto a las faldas del Castillo, le permitirá disfrutar de unas vistas panorámicas a toda la bahía de Peñíscola. Las habitaciones constan de baño completo, aire acondicionado, nevera con bebidas y snaks y el balcón donde ha soñado pasar sus vacaciones.