Este nuevo hostal, situado en una tranquila calle de la parte alta del Casco Antiguo, a un paso de la entrada al Castillo del Papa Luna, tiene un encanto especial. Sus acogedoras habitaciones, equipadas con baño y decoradas en estilo rústico, con paredes de piedras y televisión LCD, transmiten un aire romántico y distinguido. Todo ello, lo convierten, sin duda, en un lugar ideal donde descansar y disfrutar de Peñíscola.